PALABRAS DE DANIELA, DICIEMBRE 1999
DANIELA ROMO AR
 
 

La otra noche vi una pedazo de luna coronada por una estrella, esta tarde un sol de invierno que lo iluminaba todo de melancolía, he pedido a Dios y al cielo que llene nuestras mentes de visiones, de mares y de lejanos horizontes, de desiertos y de mundos que un día fueron; de miradas que nos conforten, de miradas que nos exalten.
En este mundo perturbado que nada altere nuestra fé, aprendamos las lecciones del tiempo, permitámonos ver las cosas como son, que el oráculo sea el latir de nuestros corazones, que se eleven nuestras oraciones para que sigan los sueños y las ilusiones, que sepamos tallar en la nubes lo que la imaginación señala, que el cielo sea la pantalla de todas nuestras hazañas; mirar al cielo, levantar la mirada.
Comprendernos, perdonarnos, amarnos, que se llenen nuestras almas de inteligencia, sensibilidad, creatividad, que seamos conciencia.
Aprendamos las lecciones del tiempo, recuperemos la fé, la esperanza y el amor.
El amor que todo lo puede.
El amor que todo lo ES.
La otra noche tuve visiones, ilusiones, emociones, y pedí con fervor que nos conecten con la luz interior.
La luz del universo para que nos ilumine constantemente en ese tiempo por venir.
Feliz paso al año 2000.

DANIELA ROMO