PALABRAS DE DANIELA, DICIEMBRE 1996
DANIELA ROMO AR
 
 

El tiempo que nos permite entender, o que nos hace todo tan incomprensible.
El tiempo que nos llena de ansias o nos llena de paciencia.
El tiempo que nos hace idealizar, que nos permite soñar.
El tiempo que nos enfrenta a la verdad y otras veces a las decepciones.
El tiempo que nos acerca a la aceptación, a la transformación.
El tiempo implacable, inexorablemente eterno.

Porque el tiempo siempre fluye y nosotros, no somos más que un momento; un resumen de instantes que corresponden o se contraponen a nuestras intenciones; instantes que conforman un destino, que el tiempo es un segundo, que busca dejar huella en otros tiempos, en otras vidas, en otros seres.

El tiempo, laberinto sempiterno.

En los tiempos que corren mis deseos son por un hoy, llenos de alegría, de la dulce melancolía de los recuerdos que nos han dado un bagaje; mis mejores deseos por un Hoy que quiera alcanzar el Siempre con entusiasmo, confianza, energía; que será siempre porque va andando con amor, el mejor hoy para un mejor mañana, ¡Siempre! ...

DANIELA ROMO
Diciembre 1996